

Cada vez más compradores internacionales eligen la Costa Brava para una segunda residencia o para instalarse. Muchos adquieren viviendas que necesitan una reforma y se enfrentan al mismo reto: gestionarla desde lejos, en otro idioma y con otra normativa.
Nuestro enfoque parte del lugar: la piedra, la luz y la arquitectura de cada pueblo. Sobre esa base incorporamos el confort y los estándares que espera un propietario internacional, sin convertir la casa en un interior genérico que podría estar en cualquier parte.


La comunicación es bilingüe. Las decisiones de diseño se toman con renders y reuniones por videollamada; en obra, planificamos visitas y enviamos informes fotográficos periódicos. Nos encargamos también de licencias, proveedores y coordinación de los gremios locales.
El propietario tiene una sola persona de referencia desde el primer contacto hasta la entrega. Puedes leer más sobre nuestra forma de trabajar en la Costa Brava y en la reforma de segundas residencias.


Si tienes o estás comprando una vivienda en la zona, cuéntanos tu proyecto.